Según la mitología medieval, el Santo Grial fue la copa usada por Jesucristo en la Última Cena. Posteriormente lo utilizó José de Arimatea para recoger la sangre de las heridas que sufrió Jesús durante su crucifixión. La copa se llevó a la isla de Britania, levantando una capilla en Glastonbury, donde fue custodiada por unos guardianes.
| Réplica del Santo Cáliz de la catedral de Valencia (5-2015) |